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Liposucción en bipedestación

 

Llamamos así a la Liposucción durante la cual hacemos parte de la aspiración de grasa con el paciente de pie. En mi opinión es la única forma de conseguir consistentemente resultados excelentes, ya que es la mejor manera de valorar la grasa que queda en la zona que estamos tratando.

Con el paciente siempre tumbado esa precisión es imposible, ya que los tejidos “caen” de forma distinta, y lo que tumbado puede tener un aspecto satisfactorio puede resultar mediocre con el paciente de pie. De esta forma podemos evitar la aparición de surcos, “hoyos”, descolgamientos de piel...

Llevo practicando y refinando esta intervención desde 1990, y tras muchos cientos de pacientes operados los estándares de seguridad, confort intraoperatorio y calidad del resultado son extremadamente altos.

Tras dibujar de pie las zonas a tratar, el paciente es sedado profundamente durante unos minutos, momento que aprovechamos para infiltrar dichas zonas con un líquido anestésico sin causar ningún dolor, a través de las mismas incisiones de 3 mm que emplearemos para aspirar la grasa (fig. 1)

Una vez infiltrada la anestesia local comenzamos la aspiración de grasa con el paciente tumbado pero ya despierto (de forma totalmente indolora), utilizando siempre cánulas finas y aspiración manual (figs. 2 y 3)

Tras aspirar la mayoría de la grasa, ponemos de pie al paciente y valoramos la grasa que queda en esa zona. El paciente no ve nada desagradable, no siente ninguna molestia y aún está bajo cierto efecto relajante de la sedación, por lo que su confort en este momento es absoluto (fig. 4)

Completamos la liposucción de cada zona con el paciente en bipedestación (fig. 5) hasta que obtenemos el resultado deseado, que en este momento solo está mínimamente enmascarado por cierta inflamación (fig. 6)

Comenzamos de nuevo en el otro lado, siguiendo los mismos pasos (figs. 7 y 8) y tras terminar cerramos cada incisión con un solo punto de sutura (fig. 9). En este momento ya se aprecia una cierta tumefacción de las zonas intervenidas (fig. 10) que se acentuará durante los primeros días tras la intervención. Tras colocar un pequeño vendaje adhesivo, el paciente está listo para abandonar la Clínica por su propio pie.